dimarts, 21 de febrer del 2012

Yo también soy el enemigo.

Pienso, leo, estudio. Tengo reflexión, razono en vez de consumir. Compro lo que necesito, no lo que me venden. No creo en Dios, llámese yahve o mercado. No obedezco ciegamente ni a la iglesia, ni al opus ni al banco ni al estado. Quiero trabajar para vivir, no vivir para trabajar. Quiero reír, llorar, emocionarme y sentir sin que me digan que esta mal o es pecado. Soy critico antes de nada conmigo mismo, y después con los demás. Demás que son mis iguales y son como yo, sean de Valencia, Madrid, Bruselas, Manhattan o Mogadiscio, por que todos somos humanos e iguales.
Pienso, luego existo. Actuó, luego vivo. Amo, luego sufro. Siento frió, luego me quejo. Si lo que quieren es ser perros que vigilan al rebaño, yo me relevo. Si se erigen pastores de este rebaño, yo puedo cambiar al pastor, esa es mi fuerza. Si quieren cuidar de mis intereses por que yo los desconozco, yo les digo no, vosotros no sois mis intereses. Si ríen por que soy diferente, yo rió por que son todos iguales.
Tal vez seria más fácil obedecer, acachar las orejas y volver al redil, pero entonces no seriamos personas, seriamos ovejas. Solo queda gritar a los cuatro vientos a ver si se enteran que si eso es lo que quieren, pasa una cosa:

Resistiremos. Venceremos. Yo también soy el enemigo.

divendres, 10 de febrer del 2012

Este país...

En este país no nos preocupa que los jueces sean parciales, que los corruptos salgan impunes, ni que la economía siga estancada a pesar de promesas de unos y otros. Tampoco que se persevere en el modelo productivo que nos llevó a la crisis, ni que los bancos presenten beneficios y nieguen el crédito mientras reciben subvenciones por nada, ni que la educación y la sanidad se preparen para que pidamos su privatización, ni tan siquiera que hagan una reforma laboral que no creará empleo, pero si pondrá la soga a los trabajadores cuando todo vuelva a funcionar…lo que nos preocupa son unos guiñoles que satirizan a todo dios, franceses a más señas, esos pérfidos hijos de Napoleón, amantes de la libertad, la igualdad y la fraternidad y que solo nos llevan doscientos años de adelanto…España, si te reconozco.

dijous, 12 de gener del 2012

El hijo prodigo.

Cuenta la Biblia, en concreto en el Evangelio según San Lucas, capítulo 15, versículos del 11 al 32, que en el ejemplo con el que Jeixua ilustró su parábola, cuando el hijo prodigo volvió al hogar paterno tras malgastar el dinero de la parte correspondiente a su herencia, no hubo reproches por parte del padre, el cual le acogió y devolvió su lugar en la casa, la familia y los negocios. Más allá de los celos justificados del otro hermano, el hijo que había experimentado que no estaba maduro para autogobernarse, volvió a la tutela familiar.
En el año 1982, veinte siglos después de aquella hipotética tertulia, el territorio al levante de la península ibérica conocido por unos como ‘Comunidad Valenciana’, por otros como ‘País Valencià’ y por los menos como ‘Reino de Valencia’ aprobó su Estatuto de Autonomía, que a su vez fue reformado por intereses políticos en 2006, pero esto es otra historia.
En la práctica, esto suponía que por primera vez en la historia, el gobierno de su territorio inmediato y sus gobernantes serian elegidos por el pueblo al que pertenecían. Democráticamente podía elegirse a los mejores para autogestionarse, sin responder ante nobles, reyes o gobiernos centrales dentro, eso si de unos limites aceptados por todos, España, el estado español y la Unión Europea posteriormente.
Esto, que podía ser una magnifica forma de gobierno, se quedó en la idea solamente. Los políticos de todos los partidos regionales se dedicaron a acumular competencias, y con ello fondos, y a gastarlos alegremente sin ton ni son. Tirando con pólvora de rey, se dilapido la riqueza acumulada en el periodo de mayor bienestar del país, y ni se invirtió en el futuro, ni se cimentó el presente adecuadamente. Está situación no se dio solo lamentablemente en la gestión autonómica, si no en ayuntamientos, diputaciones, y en todas las organizaciones con minima representatividad. Fuimos ricos antes de tener riqueza, y ahora no somos pobres, si no que estamos arruinados.
Pero el sistema ideal planteado originalmente, tenia una formula maestra para evitar la bancarrota y la mala gestión, y culpar a los responsables de está, la elección de gestores cada 4 años mediante elecciones libres. Pero el sistema también falló por donde menos se esperaba, la ciudadanía, y ningún gestor fue castigado por ello. Las elecciones siguieron eligiendo a los mismos gestores que vendían pan y circo a los ciudadanos, que mostraban las bondades de su gestión y que en definitiva eran pésimos, paupérrimos gestores del bien común. Estos, bien por ignorancia, por engaño o por dejadez (no podría decidir cual seria la más grave de todas) continuaron y animaron los disparos, mostrando una vez más su incapacidad para decidir su destino, o al menos parte de él. Así pues, pudiendo solucionar el problema fácilmente, eligiendo otros gestores o bien proponiéndose ellos mismos como tales, los ciudadanos pasaron a ser una parte más del problema, por diversas causas.
Solucionemos el problema ahora, antes de hundirnos. Quizás sea el momento de reconocer nuestra incapacidad, al menos en parte. Quizás, como el hijo prodigo, debamos hacer autocrítica, al menos parcial. No propongo aquí que se disuelva la comunidad autónoma, ni que se elimine la gestión autonómica. De eso me bastaría con eliminar las diputaciones y la duplicidad de administraciones. Con una administración inútil nos basta, la verdad.
Pero no nos desviemos, la idea que vengo a proponer es simple. Por ley, por sentido común y por convicción, hay una serie de servicios que la administración, sea cual sea, debe garantizar a sus ciudadanos por encima de todo, y que en nuestra comunidad, por todo lo anterior y muchas cosas más, no se dan. Una educación y una sanidad pública, de garantías, con calidad y gratuita; una justicia justa (aunque suene raro) e igual para todos más allá de su condición; y una sociedad segura y pacifica, respetuosa y tolerante. Estos son los mínimos exigibles a un estado del bienestar, a una sociedad occidental moderna, y a nuestra región.
Si hemos demostrado que nuestros gestores no son capaces de gestionar estas condiciones mínimas, y hemos demostrado que no somos capaces por sí solos de elegir a unos gestores competentes, quizás deberíamos devolver por un tiempo dichas competencias, a saber sanidad, educación, justicia y servicios sociales a la administración central. Como el hijo prodigo, debemos volver atrás para poder crecer algún día. Si cinco millones no saben dirigirse, mejor que seamos cuarenta y cinco millones los que elijamos. Quizás así, al igual que el hijo prodigo, valoremos lo que teníamos, para no volver a perderlo ni a dejarlo en malas manos.

dissabte, 24 de desembre del 2011

Sol invictus

En esta fecha tan señalada, es para mi un motivo de honda satisfacción el recordar en una noche de paz como esta a los pueblos de Palestina, Irak, Libia, Egipto, Sahara, Túnez, Afganistán, Siria, Colombia…y a todos aquellos más que viven bajo la opresión y la lucha por lograr unos derechos que en el resto del mundo nos quieren quitar. Fuerza, honor y respeto al mundo islámico, ese vecino tan desconocido, tan alejado de la imagen vendida por los sectores más extremistas cristianos y por EEUU como por sus propios extremistas radicales. También al judío que, haciendo valer su condición humana se estremece por los abusos cometidos en nombre de su fe. En el fondo, ninguna religión esta libre de sus radicales ni es completamente inocente de sus pecados.
Nada que decir de España, donde todos criticamos al corrupto en espera de convertirnos en uno de ellos, y donde antes se ve la paja en el ojo del vecino que la viga en el propio. Para variar en este mi país que no nación, pues las naciones no existen o mejor dicho solo hay una nación que es el hombre, se mantiene una constante histórica: un pueblo admirable por su capacidad de sacrificio con una tendencia a la mediocridad autodestructiva y con unos pésimos gobernantes, da igual sean elegidos o impuestos.
Mención especial para el pueblo griego y el italiano, bajo la férrea dictadura de los mercados, y para el África que se muere de hambre mientras en occidente nos regalamos sus diamantes, sus materias primas y nos felicitamos las navidades usando su coltán.
También recordaremos a las victimas inocentes del embargo estadounidense a Cuba, de la opresión del estalinismo chino, del nuevo zarismo emergente en Rusia y de esa gran mentira democrática que es el estado Indio, con el sistema de castas más que vigente. Para todos los mencionados, y para los que olvide mencionar debido al gran número de injusticias y opresiones que aún nos restan combatir, ¡animo! ¡Mañana será un día más en la lucha!

Al final, venceremos.

divendres, 18 de novembre del 2011

Héctor.

Cuando tenía 14 años, en clase de Ética, que se ofrecía como alternativa a la religión (igual por eso la mayoría de ‘yonquis’ de las religiones carecen de ella) en el sistema anterior a la LOGSE nos obligaron afortunadamente a leer en clase el libro Ética para Amador.

La obra, escrita por el filosofo Fernando Savater, cuyas ideas políticas no comparto pero sí le reconozco como figura del saber, es una introducción a la ética para su hijo Amador, siguiendo el camino que originalmente abrió Aristóteles con la obra Ética a Nicómaco, a la sazón hijo del pensador. En un capitulo de la obra de Savater se ejemplifica la situación de Héctor, príncipe de Troya antes de salir a enfrentarse a Aquiles por la supervivencia de su ciudad, puesta en riesgo por la estúpida bragueta fácil de su hermano Paris, la belleza fácil de Helena y el expansionismo de Agamenón, caudillo de Grecia.

Tiempo después leería La Iliada de Homero y también Los mitos Griegos de Robert Graves. También estudiaría la antigua Grecia y su realidad, y el mito homérico. Durante siglos seria este mito homérico, y sus derivados la base moral y ética para educar a los jóvenes destinados por nacimiento a gobernar el mundo, llegando a su punto álgido con Alejandro III de Macedonia.

La idea principal del ejemplo, recuperado por Savater para el siglo XX y el XXI era la del sacrificio por deber, pero se puede extrapolar a la idea del sacrificio en general. Nuestra actual sociedad y en concreto una gran mayoría de sus miembros se reirían desde la seguridad de las murallas de Ilion ante la salida de Héctor ante el todopoderoso Aquiles a una muerte casi segura. No comprenden ni quieren aceptar la idea de sacrificarse por un ideal, por lealtad o por intentar conseguir un imposible. En esta nuestra sociedad, queremos lo rápido y lo fácil, aunque esto nos sea duradero, y no estamos dispuestos a sufrir. Al igual que en la obra de Aldous Huxley Un mundo feliz la mayoría de la población prefiere vivir feliz en su burbuja a enfrentarse a la crueldad del mundo, una idea recuperada en no pocas obras de la ciencia ficción. En nuestra actual sociedad el sacrificio, la espera o la frustración se trata como algo a evitar, algo negativo que nos dolerá y que debemos evitar a toda costa, en lugar de aceptarlo como una parte más de eso que llamamos vida y existencia, o simplemente ser. Ansiamos socialmente la felicidad del ignorante y su facilidad para llevar a buen termino su existencia lineal. Somos la mayoría como ese hombre que camina por la selva junto a un amigo y se encuentran de bruces con un león hambriento. Nuestro individuo empieza a correr desesperado mientras el amigo enfrenta al león y le grita ‘a donde vas si el león corre mas que tu y te va a alcanzar’ y este le contesta ‘yo no corro contra el león, si no contra ti’. Es este hombre feliz al conocer que primero será devorado su amigo, en lugar de intentar salvarse.

Sirva esta nota para explicar por que el señor Rubalcaba, más allá de las culpas derivadas de su acción de gobierno o las ventajas que comporte su programa electoral, tiene todo mi respeto como ser humano que no se achica ante la previsible debacle. Sirva también para culpar al ciudadano español y del mundo en general, por antes de asumir la culpa y la responsabilidad, preferir escuchar los cantos de sirena que le lanzan. Pero está es otra historia.

divendres, 14 d’octubre del 2011

El PSOE merece perder. El PP no debe ganar.

Sin duda merecen perder. Han traicionado a quienes debían defender y aún más lo que debían defender, a su esencia. Por distintas causas, que ahora no vienen al caso, han agachado la cabeza y vendido sus ideales frente a la derecha europea, dominadora en Alemania, Italia, Francia, Reino Unido... se han vendido al liberalismo.
Seria de necios pensar que el Partido Socialista Obrero Español esta compuesto por obreros españoles en pleno siglo XXI. Seria de necios pensar que dentro de un partido tan grande, con tanta historia y tantas voluntades, todos sus miembros fueran de izquierdas. Mucho más difícil seria encontrar socialistas de verdad. Los simpatizantes, afiliados y votantes del PSOE podrían clasificarse en los que dicen ser socialistas pero no saben que son de derechas, los que son socialistas y conocen el socialismo, y los que son de derechas, pero dicen ser socialistas por beneficio y medro personal. Habría otro gran grupo, formado mayoritariamente por gente sin reflexión ni ideología. Lo son por que siempre lo han sido, o sus familias. Seguidores ciegos hay en todas las ideologías.
Para estos socialistas indignados, que creen que el mundo seria mejor si fuera un mundo socialista, no es necesario hacerles esta reflexión, pero a mucha gente si que voto esperando tener un mundo mejor, y que se han encontrado con el golpe de la crisis en la línea de flotación tal vez les haga falta.
Es poco inteligente no votar a un partido que dice ser de izquierdas y aplica políticas neoliberales, y en cambio votar a un partido que lleva por bandera ese mismo neoliberalismo un tanto más radical incluso. Hay que buscar lo contrario, no alimentar a la fiera.
Una vez dicho esto, que puede parecer duro, pero es así, vayamos al problema del PSOE. Hay gente de este partido que sin duda quiere hacer políticas de izquierdas y socialistas, y hay gente que con las siglas y los votos del partido, quiere mantenerse y realizar políticas que le convengan, mayoritariamente de derechas. El problema radica en que, cuando siguiendo el correcto devenir parlamentario hay que pactar las propuestas, solo se puede pactar con fuerzas de centro derecha. Obviamente para estos partidos cualquier propuesta de izquierdas es intolerable, y por consiguiente las fuerzas de derechas internas al PSOE se crecen, son los únicos que sacan adelante sus propuestas.
Por eso, los que creemos en un PSOE socialista, tenemos una doble obligación en las próximas elecciones. Si nos vemos con fuerzas y con la historia de nuestro lado, debemos castigar a la derecha interna del partido, que tanto mal ha causado, y no votarles. Pero no basta con eso, por que seria hacerle un favor a la derecha no ir a votar. Debemos ir a votar. No debemos repetir el clásico error del socialismo enfadado y quedarse en casa. No pediré desde esta tribuna un ejercicio de ciudadanía como el que el gran Saramago describió con su prosa socialista. Debemos votar, y con nuestro voto, darle una ultima oportunidad al PSOE de abandonar definitivamente las posiciones de derechas, el conformismo y la sumisión. No es tiempo de discursos moderados, si no de pasar a la acción.
Es tiempo de cambio. El PSOE solo podrá cambiar si tiene alguna fuerza política que le lleve hacia la izquierda, y con la cual pueda gobernar. Un golpe electoral que refunde el partido, lo que serian 120 diputados, solo funcionará si crece la izquierda alternativa. Las fuerzas de izquierda que siempre han luchado con nosotros por culpa de nuestra derecha, deben beneficiarse del trabajo de la derecha interna y obtener la fuerza suficiente para formar un gobierno con el PSOE. Un autentico gobierno de izquierdas.
Seria poco inteligente si eres socialista votar al PP, seria poco inteligente quedarte en casa. El voto útil, esta vez, es él que menos útil ha parecido siempre.

Socialismo o muerte. Unidos ¡venceremos!


P.D. para los susceptibles, hay muchas clases de muerte.

dimecres, 12 d’octubre del 2011

Pax Romana

La ‘Paz Romana’ fue un periodo en el cual, gracias a la voluntad de las legiones, del Cesar y sobretodo a la conquista militar, en todo el territorio del imperio romano, dentro de sus fronteras, no hubo conflictos militares. Las puertas del templo de Jano, que solo permanecían abiertas en tiempo de guerra, se cerraron en el año 29 A.C. por el emperador Augusto, y no volvieron a abrirse oficialmente hasta dos siglos después con Marco Aurelio.
Pero esta paz impuesta sobrevive en nuestros días. Existe la creencia, a mi parecer errónea y perjudicial, que ante cualquier situación ilegal o injusta que se produzca en nuestro entorno más próximo, nuestro pueblo, no debemos reaccionar de acuerdo a la justicia ni a la ley, ni tan siquiera al estado de derecho. Por el contrario, ante situaciones de dudosa moralidad e incluso ante la falta de legalidad, donde se produce un beneficio claro para unos pocos y un perjuicio para otros, estos últimos no deben actuar, por el bien de la convivencia. Y si hiciéramos un seguimiento a las personas que se beneficia, en muchos casos seria siempre al mismo colectivo.
Lo cierto es que con estas actitudes, con esta pasividad social, solo favorecemos la injusticia y la criminalidad, ya es hora que llamemos a las cosas por su nombre. No es tan solo corrupción lo que aparece en las noticias día si y día también. Es corrupción los tratos de favor del ayuntamiento a determinadas empresas en perjuicio de otras. No es un criminal el que trafica con grandes cantidades de drogas, puesto que el vecino que trapichea y se compra un coche, un piso o se va de viaje, defraudando a hacienda y vendiendo sustancia ilegales también es un criminal. No solo las multinacionales utilizan practicas monopolísticas, si no también aquellos que favoreciéndose de la tradición, o de su cargo, benefician a sus empresas. No es mejor el que defrauda a hacienda mil millones de euros al que acepta que le paguen en dinero negro. No es licito que haya gente que vive en viviendas que pertenecen a todos, que fueron construidas en terrenos que no les pertenecían y nadie haga nada por solucionarlo.
Y podríamos seguir. Los casos que esta ‘paz betxinense’ conlleva son numerosísimos y muy sangrantes. Pero solo hay cierto una cosa, el poner la otra mejilla solo funciona en determinadas ocasiones, y no es el caso. Al permitir estas prácticas por el ‘bien de la convivencia’ lo que se fomenta es el abuso y su supervivencia. No todos somos iguales si no respetamos el marco legal que nos auxilia. No existe progreso, cuando continua la practica caciquil que amenaza con ‘la expulsión del pueblo’ en caso de denunciar. No hay futuro cuando se permite vivir con normas del pasado. Hay que evolucionar y perder el miedo a decir basta. O se pone coto a estas practicas, o la situación puede degenerar hasta limites que los conservadores nunca imaginarán. Pregúntense como veían en cierto país norteamericano a los narcos hace algunos años, y por que no decían nada, y vean lo que paso cuando se les escapo de las manos y quisieron atajarlo.
La ‘paz romana’ solo beneficio a los romanos. La actual política de convivencia o ‘paz betxinense’ solo beneficia al que abusa, al que abusó, y al que pretenda abusar. Y los demás somos más, tenemos más fuerza si decidimos cambiar las cosas.
La solución a la infección no es el antibiótico, es no la prevención.