dissabte, 24 de desembre del 2011

Sol invictus

En esta fecha tan señalada, es para mi un motivo de honda satisfacción el recordar en una noche de paz como esta a los pueblos de Palestina, Irak, Libia, Egipto, Sahara, Túnez, Afganistán, Siria, Colombia…y a todos aquellos más que viven bajo la opresión y la lucha por lograr unos derechos que en el resto del mundo nos quieren quitar. Fuerza, honor y respeto al mundo islámico, ese vecino tan desconocido, tan alejado de la imagen vendida por los sectores más extremistas cristianos y por EEUU como por sus propios extremistas radicales. También al judío que, haciendo valer su condición humana se estremece por los abusos cometidos en nombre de su fe. En el fondo, ninguna religión esta libre de sus radicales ni es completamente inocente de sus pecados.
Nada que decir de España, donde todos criticamos al corrupto en espera de convertirnos en uno de ellos, y donde antes se ve la paja en el ojo del vecino que la viga en el propio. Para variar en este mi país que no nación, pues las naciones no existen o mejor dicho solo hay una nación que es el hombre, se mantiene una constante histórica: un pueblo admirable por su capacidad de sacrificio con una tendencia a la mediocridad autodestructiva y con unos pésimos gobernantes, da igual sean elegidos o impuestos.
Mención especial para el pueblo griego y el italiano, bajo la férrea dictadura de los mercados, y para el África que se muere de hambre mientras en occidente nos regalamos sus diamantes, sus materias primas y nos felicitamos las navidades usando su coltán.
También recordaremos a las victimas inocentes del embargo estadounidense a Cuba, de la opresión del estalinismo chino, del nuevo zarismo emergente en Rusia y de esa gran mentira democrática que es el estado Indio, con el sistema de castas más que vigente. Para todos los mencionados, y para los que olvide mencionar debido al gran número de injusticias y opresiones que aún nos restan combatir, ¡animo! ¡Mañana será un día más en la lucha!

Al final, venceremos.

divendres, 18 de novembre del 2011

Héctor.

Cuando tenía 14 años, en clase de Ética, que se ofrecía como alternativa a la religión (igual por eso la mayoría de ‘yonquis’ de las religiones carecen de ella) en el sistema anterior a la LOGSE nos obligaron afortunadamente a leer en clase el libro Ética para Amador.

La obra, escrita por el filosofo Fernando Savater, cuyas ideas políticas no comparto pero sí le reconozco como figura del saber, es una introducción a la ética para su hijo Amador, siguiendo el camino que originalmente abrió Aristóteles con la obra Ética a Nicómaco, a la sazón hijo del pensador. En un capitulo de la obra de Savater se ejemplifica la situación de Héctor, príncipe de Troya antes de salir a enfrentarse a Aquiles por la supervivencia de su ciudad, puesta en riesgo por la estúpida bragueta fácil de su hermano Paris, la belleza fácil de Helena y el expansionismo de Agamenón, caudillo de Grecia.

Tiempo después leería La Iliada de Homero y también Los mitos Griegos de Robert Graves. También estudiaría la antigua Grecia y su realidad, y el mito homérico. Durante siglos seria este mito homérico, y sus derivados la base moral y ética para educar a los jóvenes destinados por nacimiento a gobernar el mundo, llegando a su punto álgido con Alejandro III de Macedonia.

La idea principal del ejemplo, recuperado por Savater para el siglo XX y el XXI era la del sacrificio por deber, pero se puede extrapolar a la idea del sacrificio en general. Nuestra actual sociedad y en concreto una gran mayoría de sus miembros se reirían desde la seguridad de las murallas de Ilion ante la salida de Héctor ante el todopoderoso Aquiles a una muerte casi segura. No comprenden ni quieren aceptar la idea de sacrificarse por un ideal, por lealtad o por intentar conseguir un imposible. En esta nuestra sociedad, queremos lo rápido y lo fácil, aunque esto nos sea duradero, y no estamos dispuestos a sufrir. Al igual que en la obra de Aldous Huxley Un mundo feliz la mayoría de la población prefiere vivir feliz en su burbuja a enfrentarse a la crueldad del mundo, una idea recuperada en no pocas obras de la ciencia ficción. En nuestra actual sociedad el sacrificio, la espera o la frustración se trata como algo a evitar, algo negativo que nos dolerá y que debemos evitar a toda costa, en lugar de aceptarlo como una parte más de eso que llamamos vida y existencia, o simplemente ser. Ansiamos socialmente la felicidad del ignorante y su facilidad para llevar a buen termino su existencia lineal. Somos la mayoría como ese hombre que camina por la selva junto a un amigo y se encuentran de bruces con un león hambriento. Nuestro individuo empieza a correr desesperado mientras el amigo enfrenta al león y le grita ‘a donde vas si el león corre mas que tu y te va a alcanzar’ y este le contesta ‘yo no corro contra el león, si no contra ti’. Es este hombre feliz al conocer que primero será devorado su amigo, en lugar de intentar salvarse.

Sirva esta nota para explicar por que el señor Rubalcaba, más allá de las culpas derivadas de su acción de gobierno o las ventajas que comporte su programa electoral, tiene todo mi respeto como ser humano que no se achica ante la previsible debacle. Sirva también para culpar al ciudadano español y del mundo en general, por antes de asumir la culpa y la responsabilidad, preferir escuchar los cantos de sirena que le lanzan. Pero está es otra historia.

divendres, 14 d’octubre del 2011

El PSOE merece perder. El PP no debe ganar.

Sin duda merecen perder. Han traicionado a quienes debían defender y aún más lo que debían defender, a su esencia. Por distintas causas, que ahora no vienen al caso, han agachado la cabeza y vendido sus ideales frente a la derecha europea, dominadora en Alemania, Italia, Francia, Reino Unido... se han vendido al liberalismo.
Seria de necios pensar que el Partido Socialista Obrero Español esta compuesto por obreros españoles en pleno siglo XXI. Seria de necios pensar que dentro de un partido tan grande, con tanta historia y tantas voluntades, todos sus miembros fueran de izquierdas. Mucho más difícil seria encontrar socialistas de verdad. Los simpatizantes, afiliados y votantes del PSOE podrían clasificarse en los que dicen ser socialistas pero no saben que son de derechas, los que son socialistas y conocen el socialismo, y los que son de derechas, pero dicen ser socialistas por beneficio y medro personal. Habría otro gran grupo, formado mayoritariamente por gente sin reflexión ni ideología. Lo son por que siempre lo han sido, o sus familias. Seguidores ciegos hay en todas las ideologías.
Para estos socialistas indignados, que creen que el mundo seria mejor si fuera un mundo socialista, no es necesario hacerles esta reflexión, pero a mucha gente si que voto esperando tener un mundo mejor, y que se han encontrado con el golpe de la crisis en la línea de flotación tal vez les haga falta.
Es poco inteligente no votar a un partido que dice ser de izquierdas y aplica políticas neoliberales, y en cambio votar a un partido que lleva por bandera ese mismo neoliberalismo un tanto más radical incluso. Hay que buscar lo contrario, no alimentar a la fiera.
Una vez dicho esto, que puede parecer duro, pero es así, vayamos al problema del PSOE. Hay gente de este partido que sin duda quiere hacer políticas de izquierdas y socialistas, y hay gente que con las siglas y los votos del partido, quiere mantenerse y realizar políticas que le convengan, mayoritariamente de derechas. El problema radica en que, cuando siguiendo el correcto devenir parlamentario hay que pactar las propuestas, solo se puede pactar con fuerzas de centro derecha. Obviamente para estos partidos cualquier propuesta de izquierdas es intolerable, y por consiguiente las fuerzas de derechas internas al PSOE se crecen, son los únicos que sacan adelante sus propuestas.
Por eso, los que creemos en un PSOE socialista, tenemos una doble obligación en las próximas elecciones. Si nos vemos con fuerzas y con la historia de nuestro lado, debemos castigar a la derecha interna del partido, que tanto mal ha causado, y no votarles. Pero no basta con eso, por que seria hacerle un favor a la derecha no ir a votar. Debemos ir a votar. No debemos repetir el clásico error del socialismo enfadado y quedarse en casa. No pediré desde esta tribuna un ejercicio de ciudadanía como el que el gran Saramago describió con su prosa socialista. Debemos votar, y con nuestro voto, darle una ultima oportunidad al PSOE de abandonar definitivamente las posiciones de derechas, el conformismo y la sumisión. No es tiempo de discursos moderados, si no de pasar a la acción.
Es tiempo de cambio. El PSOE solo podrá cambiar si tiene alguna fuerza política que le lleve hacia la izquierda, y con la cual pueda gobernar. Un golpe electoral que refunde el partido, lo que serian 120 diputados, solo funcionará si crece la izquierda alternativa. Las fuerzas de izquierda que siempre han luchado con nosotros por culpa de nuestra derecha, deben beneficiarse del trabajo de la derecha interna y obtener la fuerza suficiente para formar un gobierno con el PSOE. Un autentico gobierno de izquierdas.
Seria poco inteligente si eres socialista votar al PP, seria poco inteligente quedarte en casa. El voto útil, esta vez, es él que menos útil ha parecido siempre.

Socialismo o muerte. Unidos ¡venceremos!


P.D. para los susceptibles, hay muchas clases de muerte.

dimecres, 12 d’octubre del 2011

Pax Romana

La ‘Paz Romana’ fue un periodo en el cual, gracias a la voluntad de las legiones, del Cesar y sobretodo a la conquista militar, en todo el territorio del imperio romano, dentro de sus fronteras, no hubo conflictos militares. Las puertas del templo de Jano, que solo permanecían abiertas en tiempo de guerra, se cerraron en el año 29 A.C. por el emperador Augusto, y no volvieron a abrirse oficialmente hasta dos siglos después con Marco Aurelio.
Pero esta paz impuesta sobrevive en nuestros días. Existe la creencia, a mi parecer errónea y perjudicial, que ante cualquier situación ilegal o injusta que se produzca en nuestro entorno más próximo, nuestro pueblo, no debemos reaccionar de acuerdo a la justicia ni a la ley, ni tan siquiera al estado de derecho. Por el contrario, ante situaciones de dudosa moralidad e incluso ante la falta de legalidad, donde se produce un beneficio claro para unos pocos y un perjuicio para otros, estos últimos no deben actuar, por el bien de la convivencia. Y si hiciéramos un seguimiento a las personas que se beneficia, en muchos casos seria siempre al mismo colectivo.
Lo cierto es que con estas actitudes, con esta pasividad social, solo favorecemos la injusticia y la criminalidad, ya es hora que llamemos a las cosas por su nombre. No es tan solo corrupción lo que aparece en las noticias día si y día también. Es corrupción los tratos de favor del ayuntamiento a determinadas empresas en perjuicio de otras. No es un criminal el que trafica con grandes cantidades de drogas, puesto que el vecino que trapichea y se compra un coche, un piso o se va de viaje, defraudando a hacienda y vendiendo sustancia ilegales también es un criminal. No solo las multinacionales utilizan practicas monopolísticas, si no también aquellos que favoreciéndose de la tradición, o de su cargo, benefician a sus empresas. No es mejor el que defrauda a hacienda mil millones de euros al que acepta que le paguen en dinero negro. No es licito que haya gente que vive en viviendas que pertenecen a todos, que fueron construidas en terrenos que no les pertenecían y nadie haga nada por solucionarlo.
Y podríamos seguir. Los casos que esta ‘paz betxinense’ conlleva son numerosísimos y muy sangrantes. Pero solo hay cierto una cosa, el poner la otra mejilla solo funciona en determinadas ocasiones, y no es el caso. Al permitir estas prácticas por el ‘bien de la convivencia’ lo que se fomenta es el abuso y su supervivencia. No todos somos iguales si no respetamos el marco legal que nos auxilia. No existe progreso, cuando continua la practica caciquil que amenaza con ‘la expulsión del pueblo’ en caso de denunciar. No hay futuro cuando se permite vivir con normas del pasado. Hay que evolucionar y perder el miedo a decir basta. O se pone coto a estas practicas, o la situación puede degenerar hasta limites que los conservadores nunca imaginarán. Pregúntense como veían en cierto país norteamericano a los narcos hace algunos años, y por que no decían nada, y vean lo que paso cuando se les escapo de las manos y quisieron atajarlo.
La ‘paz romana’ solo beneficio a los romanos. La actual política de convivencia o ‘paz betxinense’ solo beneficia al que abusa, al que abusó, y al que pretenda abusar. Y los demás somos más, tenemos más fuerza si decidimos cambiar las cosas.
La solución a la infección no es el antibiótico, es no la prevención.

dijous, 15 de setembre del 2011

Porque yo tengo una banda...

Originariamente debieron surgir como simples reuniones de amigos, que aprovechaban la casa de uno de ellos, cercana al centro de las celebraciones como local de reunión. Seguramente más tarde debieron pensar en utilizar las cocheras, garajes o bajos para dichas reuniones sociales, donde celebrar primero ‘porrats’, después comidas y cenas. Con el tiempo y la aparición de los ‘carafales’ la estructura se volvió más compleja, y surgieron los colores y las primeras prendas uniformadas, generalmente blusones y pañoletas. Fue ya en la tercera generación de festeros, cuando el tiempo se volvió más acelerado y convulso, cuando se vio el negocio, y cuando la mayor parte de los recursos pasó de dedicarse directamente a la subsistencia a pasar a gastarse en imagen, marca y ocio, cuando las peñas se convirtieron en lo que son hoy en día.
¿Y que son hoy en día? Pues seguramente algún antropólogo podría incluso darle la denominación de banda urbana. Seguramente, y no siempre para bien, las peñas han sustituido algunos de los roles de identificación, protección y aceptación que otrora ostentaron los núcleos familiares. Muchos de los individuos que hoy en día forman parte de las generaciones que sustentan dichos grupos solo se sienten realizados como seres sociales a través de sus peñas. Lo cual resulta bastante triste como evaluación de su racionalidad. Declinan su responsabilidad individual como sumisión al colectivo.
Esto puede suponer un problema a la larga, como en cualquier sociedad que ve que la toma de decisión del individuo es sustituida por la de un grupo, donde no siempre se asegura la toma de la mejor decisión ni está se toma en condiciones de libertad. Siempre puede pesar el miedo a la marginación. Estos grupos, mayoritariamente, responden a estigmas identificativos hostiles a otros grupos, sobretodo en los más jóvenes, aunque todos responden a las mismas líneas maestras. Quizás podríamos encontrar una parte del origen y funcionamiento de los mismos en las cofradías que marcaban el ritmo en los barrios más humildes de Roma, por ejemplo.
Generalmente, estas peñas tienen un nombre que pretende ser provocativo y subversivo. Tienden a basarse para la elección del mismo no en la inteligencia, si no en el sexo o los psicotrópicos. Caen muchas veces estas denominaciones en el humor zafio, o la simpleza. Muchas de estas peñas utilizan además sus uniformes como nivel de identificación, como marca de exclusividad igual que bandas latinas utilizan colores para identificarse. En la raíz es lo mismo, dar a entender que perteneces a un grupo mejor que otro. Este sectarismo muchas veces desemboca en violencia, algunas veces física como bien se conoce en nuestro pueblo, pero también en exclusión y discriminación de colectivos e individuos.
También sus locales, los conocidos ‘casales’, han cambiado. Tarifas abusivas, localizaciones diversas, guetos y horarios pseudo transgresores. En muchos de ellos el intercambio gratuito de bienes y la hospitalidad, siempre proclive al abuso, se han alimentado del ánimo de parecer mejor que el otro, convirtiéndose en un negocio casi siempre sumergido y en un intercambio de imagen. Pero la misma sociedad se ha transformado para potenciar estas asociaciones de ciudadanas, que no ciudadanos asociados, promoviendo esta competición y este desfase, hasta el punto que si no tienes peña, parece ser muy difícil poder disfrutar de las fiestas. Te catalogan de bicho raro, y se da por supuesto que, debes pertenecer a un grupo y ese grupo representa tu persona. Sin grupo, sin peña, no eres nadie. O eso buscan vender al individuo, la necesidad de una aceptación social mayoritaria para la realización personal. Para ellos, para los que participan y promueven este sistema clasista y de separación social, además de elitista, cualquier divergencia o diferencia es una amenaza y debe ser señalada y neutralizada. Es más fácil seguir al rebaño, eso también es cierto. Como parte del liberalismo imperante, solo se entiende un individualismo competitivo, nunca un cooperativismo, y mucho menos un socialismo. Y aunque la ‘peña’ pueda parecer eso, una especie de colectivización de las fiestas, tan solo es una mercantilización, alineamiento y método de control social de las mismas mediante la estratificación. Es más fácil controlar grupos pequeños de peñistas, que un gran grupo de ciudadanos.
Esto, que tampoco pretende ser un análisis científico, si no más bien un análisis personal u opinión, me lleva a las siguientes reflexiones: ¿están bien realizadas unas fiestas que te obligan por defecto a pertenecer a un grupo sectario? ¿Puede una sociedad subsistir sobre una base que se fragmenta según valores más que discutibles de asociacionismo? ¿Puedes vivir unas fiestas plenas sin pertenecer a una peña tal y como se entiende ahora?

Seamos serios y recuperemos la peña como lo que nunca debió dejar de ser, una reunión de amigos para fiestas.

dijous, 8 de setembre del 2011

Habemus convenium!!

Ya tenemos programa de fiestas, y ya era hora. Si conocemos de los pueblos vecinos, tanto de los más grandes como de los más pequeños, su programación con semanas de antelación, curiosamente en Betxí solo lo conocemos el día antes de su inicio.
Sobre el programa, es lo que cabe esperar según sus predecesores. Sin embargo, encontramos algunas pequeñas diferencias que, a pesar de ser solo pequeñas diferencias, si merecen a mi parecer algunos comentarios.
Empieza el mismo con los saludos institucionales, que en esta ocasión son todos de nuevo cuño. El presidente de la diputación, el alcalde y el concejal de fiestas, todos son nuevos en sus cargos. A pesar de ello, no dudan en disculparse por el recorte en los gastos de la partida de fiestas, y desean a todos sus vecinos que disfruten de las mismas. Como no podía esperarse otra cosa de sus ideologías, los que las tienen, tampoco es que cambien gran cosa con respecto a años anteriores, ya que seguro piensan que todo estaba más o menos bien. De facto, los cambios son más bien mínimos, pequeños detalles. Ni cambio, ni modernización, ni las necesarias reformas estructurales ni de organización que se necesitan para garantizar la calidad de las mismas.
Claro que podía discutirse y mucho sobre la distribución de actos, la duración de dos semanas, la participación de las peñas, o incluso el protagonismo de esa organización completamente ilegal (por que no tiene ningún fundamento legal o sustento) llamada Quintos, como si se tratara de algo comúnmente aceptado por todos, sobretodo el comercio local que paga sus impuestos. Por supuesto, de unas personas que no se plantean si las tradiciones y costumbres merecen ser respetadas tal y como son o evolucionar, no puede esperarse que haya grandes cambios en su devenir o alguna innovación. Tampoco podemos esperar que se aproveche el gasto en las fiestas para atraer público foráneo, celebrando actos multitudinarios en fines de semana, como pudiera ser una fiesta de disfraces o la concentración de los actos taurinos. Ni tan siquiera son capaces de realizar una buena promoción de las fiestas, para lo cual seria necesario conocer el programa, como hacen en otros pueblos, con semanas de antelación. No puede esperarse nada más de aquellos que reparten entradas para el teatro anunciándolo a escondidas, lejos de los canales que utiliza la mayoría de la población, favoreciendo a sus amistades la adquisición de las mismas, si no fíjense en los asistentes a la actuación del martes día 20. Si no tenían Facebook, seguro que era muy difícil hasta hoy que conocieran donde comprar las entradas. Tranquilos, ya no quedan anticipadas.
Claro que todo esto solo es mi humilde opinión. Para la mayoría, al ser nuevos los firmantes del programa, serán unas fiestas ‘cojonudas’ y muy ‘innovadoras’, en las cuales se potenciara la participación ciudadana, cosa que nunca se habían visto en este pueblo. Una participación ciudadana que, por más meritos o deméritos que quiera otorgarse a un consistorio, solo depende de la voluntad de los ciudadanos. La participación ciudadana, de los que se conoce como peñas, que consiste en haz lo que quieras y págalo, con lo cual me pregunto, si las peñas idean y pagan los actos, ¿necesitamos un concejal de fiestas? Naturalmente, son libres de pensar eso, y yo soy libre de opinar que no piensan. Les conmino a comparar la programación de este año con la del pasado o el anterior si dudan de lo que digo.
Mención aparte, y me pensare si también entrada de este blog, merecerían los textos que acompañan al programa. Loas a la grandeza de una pequeña localidad, donde se compara nada menos que con el bombardeo de Guernica un bombardeo típico de contienda. También se ejemplifica utilizando la imagen de un general ceutí, una gran figura estamos de acuerdo, como hijo prodigo de la villa y personaje más relevante de la misma, si bien es hijo adoptivo. También se intenta vender, o condicionar el subconsciente, con un orgullo sobre el pasado que a mi parecer no debía ser tal. Un orgullo pueblerino que tan solo busca la autocomplacencia y niega la autocrítica en un pueblo que ha llegado tarde a todos los trenes que han pasado para su futuro. Todo muy provinciano y chabacano. ‘Para que cambiar lo que está bien’ la frase no es mía, si no de un concejal. En definitiva, el cambio consiste en dejarlo todo como está, y no solo en fiestas. Lamentable.
Por cierto se recupera de una forma muy particular la figura del otrora mantenedor, ahora conocido como pregonero de las fiestas. ¿Alguien puede decirme los meritos del elegido este año para tal encargo? Si ya se, es escritor, profesor y pertenece al circulo de amistades de la nueva administración local ¿Alguien puede indicarme los meritos que se necesitan para ser designado eso que se conoce como ‘betxinenc del any’? creo que son los mismos requisitos. Tiempo al tiempo.

Tocará disfrutar por nosotros mismos, ¡pasadlo bien!

dijous, 1 de setembre del 2011

Baraq

Todos o casi todos hemos escuchado alguna vez la historia del sitio de Sagunto en el siglo III a. C. Algunos, menos ya, conocerán las peripecias del estratega púnico Aníbal, considerado una de las mentes políticas y militares más grandes de la historia, al nivel de Alejandro Magno, Julio Cesar, Napoleón, el Gran Capitán… Con sus acciones estuvo a punto de conseguir que el mundo fuera muy distinto a como lo conocemos hoy. Quizás incluso nos suenen el nombre de Asdrúbal el bello, fundador de Cartagena, pero ya muy pocos conocerán la figura de Amílcar.
General y político cartaginés. En la primera guerra púnica lideró la resistencia a las tropas romanas con astucia y valentía, ganándose el respeto de sus soldados, de sus adversarios y la animadversión de sus iguales en el senado cartaginés. Salvó a su ciudad en la Guerra de los mercenarios de una revuelta de milicianos extranjeros, que llegaron a sitiar la misma Cartago, y conquisto para la república púnica gran parte de Iberia.
‘Hermano de Melkart’, es la traducción literal de su nombre. Además le fue otorgado en sus campañas en Sicilia un sobrenombre, Baraq. Él mismo lo incorporaría a su familia y luciría orgulloso, dando nombre a la más famosa dinastía púnica, los Barcidas. Su máximo esplendor llegaría con el mayor de sus ‘cachorros de león’, como Amílcar gustaba llamar a sus hijos, el ya mencionado Aníbal Barca.
Baraq, que por la mezcla de pueblos y lenguas que componían las huestes púnicas no tardo en derivar a Barca, significa a todos los efectos ‘rayo’ o ‘fulgor’. Según la mayoría de expertos, este sobrenombre, del cual aparte de la estirpe Barcida podrían derivar nombres tan conocidos como Barcelona (la cual además pudo fundar) le seria otorgado por la rapidez de sus acciones en guerra. Al contario de sus predecesores, sus movimientos siempre serian rápidos y sorprenderían al enemigo, al igual que un rayo. Sin embargo, otra de las posibles explicaciones, mucho más acorde según mi opinión y posiblemente complementaria a la anterior, seria que el sobrenombre de ‘el rayo’ vendría por la anticipación a las decisiones de sus adversarios, así como a llevar la iniciativa a través de sus acciones, mediante el trabajo, la dedicación y el sacrificio, sin esperar recompensa alguna más allá del deber cumplido por su posición. Y todo ello además a pesar de estar en franca inferioridad con sus rivales, tanto en el campo de batalla como en el senado cartaginés.
Al igual que el rayo deslumbra con su fulgor precediendo tanto al trueno como a la tormenta, él obtenía su ventaja y cimentaba sus victorias en la anticipación y la rapidez, ayudado por una inmejorable organización y disciplina.
Seria recomendable para dirigentes, empresarios y personas con poder de decisión el conocer su figura. Es más que recomendable para los miembros de la ejecutiva del PSPV-PSOE de Betxí así como para los componentes de su grupo municipal que recordaran y aprendieran de Amílcar, el rayo.